Fedele: “Un país sin industrias es un país para pocos”

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Tras un año complicado, el 2026 se presenta como todo un desafío para las PyMEs y especialmente para las industriales -que son mayoría en San Martín- y las mayores dadoras de empleo. El titular de la Unión Industrial de SM aseguró que “la actividad se desplomó, las perspectivas no son buenas” y que “el poder adquisitivo se está deteriorando a pasos agigantados”.

Fedele: “Un país sin industrias es un país para pocos”

Tras un año complicado, el 2026 se presenta como todo un desafío para las PyMEs -las mayores dadoras de empleo- y especialmente para las industriales -que son mayoría en San Martín-. El titular de la Unión Industrial de SM aseguró que “la actividad se desplomó”, que “las perspectivas no son buenas” y que “el poder adquisitivo se está deteriorando a pasos agigantados”.

“Estoy profundamente preocupado porque hay una caída de la actividad industrial y un deterioro fundamental en el consumo interno y, si no tenemos consumo no tenemos actividad”, fue la primera frase de Norberto Fedele, presidente de la Unión Industrial de Gral. San Martín, que esta semana dijo en diálogo con este medio. 

Preocupado por el presente del sector y de las PyMEs en general, afirmó que “hay un deterioro sostenido del consumo” y que en San Martín “muchos están trabajando a la mitad del año pasado, sin saber si van a poder sostenerse” y agregó que “a eso nos atraviesa lo importado y que viene lastimando”.

“Lo importante que hay que visibilizar es que el consumo interno está totalmente deteriorado y eso trae aparejado una caída de la actividad industrial y entiendo también que comercial y de servicios”, expresó y lamentó que “la importación en la parte metalúrgica aumentó más de un 100% en muchos de los rubros”.

“Siento que la industria en general somos parte del modelo perdedor porque no hay una política previsible, no nos escuchan ni toman la preocupación que nosotros tenemos”, se quejó y aclaró que eso sucede “casi con todos los gobiernos”.

Fedele es titular de Laminación Paulista, una PyME sanmartinense con más de 20 años de trayectoria en la que hoy en día “tendría que tener el doble de personal”. Hace un par de años viajó a China y “en vez de traer productos terminados, traje máquinas”, contó. “Eso es dar trabajo de más calidad; además de poner el cuerpo ponemos la cabeza con tableros digitales, me preparé para poder competir, pero soy productivo hasta el portón”, lamentó y explicó que “del portón hacia afuera toda la productividad se me deteriora con un montón de cosas, costos impositivos, laborales, logísticos, financieros; no es lo mismo descontar un cheque acá en Buenos Aires que en Montevideo o en Paraguay. El costo financiero lo tenemos que poner en el precio, entonces perdemos competitividad por culpa de terceros; lo que reclamo a todos los gobiernos es que, en vez de estar sacándose fotitos, por qué no se puso el tilde donde tendría que haberse puesto”.

Fedele, además de presidir la Unión Industrial de Gral. San Martín, es titular de Laminación Paulista, una PyME sanmartinense con más de 20 años de trayectoria que pasó muchos políticas gubernamentales y ahora, preocupado por el presente, asegura que “la industria no puede ser tratada como una variable residual”. “Para mí tiene que ser un sector de la política económica, algo estratégico. Entiendo y respeto la estabilidad macroeconómica, veo que todos estamos haciendo un esfuerzo mayúsculo, pero por el otro lado nosotros vivimos en la micro, consumimos en la micro, me desarrollo, estudio, trabajo, invierto, entierro plata en este país, no la cruzo a Uruguay o a Miami; yo pongo plata acá; si cambio el auto lo cambio acá si compro una casa, la compro acá y si pongo un pilar en la fábrica lo pongo acá”, y se queja “entonces somos los dadores de trabajo, los que invertimos como hormigas, pero resulta que nosotros estamos totalmente desatendidos”.

“Me preocupan los datos oficiales que confirman una contracción generalizada de la actividad durante todo el año pasado y, comparada con el anterior, el 25 contra el 24, afecta más todavía, vamos en declive”, enfatizó y contó aseguró que “los servicios cada vez son más caros”. “Este año con una baja en la actividad, tendría que consumir menos y a mí el costo de la luz me aumentó”, por eso contó que nuevamente analiza tomar un crédito y “en vez de darle plata a Edenor, capitalizar en paneles solares que después me queden porque si no puedo generar más ingresos tengo que achicar el gasto adentro” 


“Yo siento que un país sin industrias es un país para pocos.  Me duele lo que está pasando, veo colegas metalúrgicos o industriales a los que cada vez les cuesta más tratar de mantener la nómina, pagar en términos, hace años que no se hablaba de cheques rechazados”, dijo desanimado y, como titular de la entidad, informó que “las industrias de San Martín están reduciendo horarios, adelantando vacaciones y algunos están empezando a achicar la nómina”.

Las PyMES no fuimos partícipes de los proyectos de reforma laboral

“Las PyMEs estamos totalmente fuera porque nosotros no participamos ni nos preguntaron en dónde nos aprieta el zapato”, opinó. “Si nos tuvieran en cuenta estaríamos diciéndoles que tenemos un problema de competitividad mayúsculo; yo hubiera empezado por la parte impositiva no por la parte laboral, que también es necesaria, el problema no estaba ahí, está en los costos indemnizatorios que cada vez se multiplican por el tema de las penalidades”.

“Está habiendo una reforma laboral de hecho, porque no hay trabajo y la gente agarra cualquier cosa a cualquier costo. Entonces está habiendo una reforma de facto, me indigna, no tenemos representatividad. Las PyMEs se sienten poco representadas dentro de la UIA, no fuimos partícipes de los proyectos de reforma laboral”, aseguró y por eso planea dejar la presidencia de la Unión Industrial local, tras cuatro años. “Estoy muy orgulloso de haber podido dar vuelta la institución, se regularizó todo, se puso en valor, se armó un lindo grupo de gente donde todos tienen ganas de colaborar y ayudarse mutuamente y proyectarse. Para mí es un honor ser presidente en la institución, pero me quiero correr e ir a la parte nacional a ver si puedo pelear. Voy a hacer el Quijote de la Mancha peleando contra los molinos de viento, pero voy a tratar de acercarme más en otra esfera”, adelantó.

Para cerrar, consultado por las perspectivas para este año, respondió: “Dicen que el año siempre empieza en marzo, pero el primer trimestre hay que pagarlo, en general escucho que la actividad se desplomó, las perspectivas no son buenas. Estamos viviendo un mundo de expectativas, cuando me dicen que va a llegar una inversión, digo estamos hablando de expectativas, pero de eso no vivo, no consumo expectativas, no pago con expectativas, no voy al supermercados con expectativas, yo pago con cash o tarjeta de crédito. Entonces pienso que para que se dé un boom de consumo tenemos que tener trabajo y como no estamos teniendo actividad, no tenemos empleo. La gente tendría que tener un peso más en el bolsillo, porque el poder adquisitivo se está deteriorando a pasos agigantados”.