Alerta y crisis profunda en la gastronomía local

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La Cámara de Comerciantes Gastronómicos de General San Martín, preocupados y ocupados en revertir la crisis actual del sector, realizó un estudio para trabajar unidos en beneficio de los gastronómicos locales.

La Cámara de Comercios Gastronómicos de General San Martín realizó un estudio pormenorizado para conocer el estado del sector. A través de una encuesta, recogió datos e información para proyectar soluciones reales y llevar propuestas a las autoridades y el sector económico.

La Cámara -presidida por Diego Faggioli y Nancy Benedetto- compartió con este medio los resultados de una encuesta de emergencia realizada a los establecimientos gastronómicos de General San Martín, cuyos datos reflejan “una crisis de sostenibilidad sin precedentes que requiere intervención política inmediata”.

En relación al impacto en la actividad comercial y la variación del volumen de ventas, concluyeron que el 87,1 % de los locales reporta una caída de ventas superior al 30%. Se observa una migración a opciones de menor costo y el fin de los consumos adicionales, como postres, cafetería, etcétera. 

Otra variable de ajuste antes la crisis tuvo que ser la dotación de personal. El 77,4% de los locales redujo su personal. 
Y, con respecto al riesgo de cierre y permanencia, más de la mitad declara un horizonte de 3 a 6 meses. En detalle:
El 60 % de los comercios gastronómicos soportarían de 3 a 6 meses
El 26,7 podría aguantar más de un año 
El 10 % menos de 90 días. 
El 3,3 % de los locales tiene decidido el cierre definitivo.


Frente a este análisis, la Cámara gastronómica de General San Martín concluye y propone: 
* Alivio fiscal local - Suspensión de la tasa de seguridad e higiene y alumbrado, barrido y limpieza  
*Presión de costos - Los servicios públicos ya representan más del 40% de los costos fijos para gran parte del sector
* Inyección de capital - La mayoría de los propietarios usa ahorros personales o sacrifica sus propios ingresos para evitar el cese de las actividades. 
El relevamiento realizado por la Cámara no solo expone una crisis de rentabilidad, sino un escenario de asfixia financiera sistemática. El sector gastronómico de San Martín pasó de una etapa de resistencia a una de vulnerabilidad extrema donde el endeudamiento es la única herramienta ya agotada para sostener la operatividad.
El endeudamiento crítico por ejemplo se ve en la mora impositiva y las tasas locales, donde el 85% de los comercios presenta deudas atrasadas. Las tasas de Seguridad e Higiene y ABL se volvieron impagables frente a una caída de ventas superior al 30%. El sector está financiando al Estado a costa de su propia descapitalización.
Además, se registra una imposibilidad de afrontar las cargas sociales. El comerciante se ve obligado a priorizar el pago de salarios netos del trabajador para garantizar su sustento, postergando las obligaciones previsionales y acumulando intereses punitorios que comprometen el futuro de la empresa.
 Los costos fijos también están desbordados con los servicios públicos que representan más del 40% de los gastos totales frente al riesgo de cortes de suministro.
Por último, el informe establece que la mayoría de los dueños de locales gastronómicos sanmartinenses dejaron de percibir ingresos propios a inyectan ahorros personales a préstamos privados para cubrir el déficit. 
“Ya no hay más margen de sacrificio personal”, sostienen, por eso la Cámara solicita “de manera urgente”:
* Alivio fiscal local con suspensión o bonificación temporal de las tasas municipales para los establecimientos que acrediten la caída de ventas. 
* Mesa de trabajo laboral para generar mecanismos que permitan sostener las nóminas salariales y evitar que continúe la caída de la oferta laboral en el distrito.
* Intervención ante los servicios - Gestiones ante las prestatarias de energía y gas para evitar cortes por morosidad en este contexto de emergencia.
Para cerrar, insisten en que “cerrar un local gastronómico no es solo apagar una cocina, es apagar una fuente de empleo, un punto de encuentro cultural y un motor de consumo para otros proveedores locales”.