A 50 años del golpe del 76, Taty Almeida visitó San Martín

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La presidenta de Madres de Plaza de Mayo estuvo en el Sindicato de Trabajadores Municipales. Presentó el libro de poesías de su hijo Alejandro, secuestrado en 1975. Pidió una autocrítica a la Iglesia por su apoyo al golpe de 1976.

A 50 años del golpe de estado cívico militar del 24 de marzo de 1976, la presidenta de Madres de Plaza de Mayo - Línea Fundadora, Taty Almeida visitó el martes 7 el Sindicato de Empleados Municipales de San Martín, donde se presentó el libro de poemas de Alejandro, su hijo detenido desaparecido en 1975. Entre los presentes, estuvo el intendente Fernando Moreira.

La sede del Sindicato, en Salguero 20, de San Martín, fue el lugar del emotivo encuentro, que comenzó cuando la invitada recorrió el lugar, poblado de carteles alusivos a la consigna “Memoria, Verdad y Justicia”. Luego ella misma pintó una silueta de un detenido desaparecido de San Martín.



Alejandro Almeida, hijo de Taty, fue secuestrado en un operativo el 17 de junio de 1975 a los 20 años y, luego de su desaparición, su madre encontró un cuaderno con 24 poemas escritos por él, los que fueron editados por Pascual Guido Spinelli en 2008 en el libro “50 años: Alejandro por siempre...amor”.

Almeida recordó que antes de su desaparición, Alejandro vivía con ella y la preservaba al no contarle de su militancia y lo calificó como “un militante político”, aclarando que no era un “perejil” y por eso fue secuestrado. “Militancia es compromiso”, enfatizó.

“Detrás de cada madre hay una historia de vida”, señaló. Recordó que provenía de una familia de militares y que ella misma era antiperonista. “Mi hijo me abrazaba y me llamaba gorila”, agregó.

“Fue un golpe cívico militar y clerical, porque la jerarquía eclesiástica fue cómplice del golpe”, opinó. “Cuando entramos a la ESMA con Néstor Kircher, él pidió perdón de parte del Estado. Y la Iglesia Católica también debe pedir perdón”, afirmó.

Recordó el día de su desaparición, cuando cursaba primer año de Medicina. Lo empezó a buscar y encontró un cuaderno con 24 poesías, “que me dejó a mí como una despedida”. Y contó que fue a ver al general Albano Harguidenguy, quien le contestó que no podía hacer nada. “No podía imaginarme que mis conocidos era los culpables”, lamentó.

El mismo 24 de marzo de 1976, “antes de ser parida por mi hijo”, admitió que estaba a favor del golpe de Estado y pensaba que iba a encontrar a su hijo. “A mí me constó mucho acercarme a las Madres de Plaza de Mayo, pero cuando vi todas las fotos de desaparecidos me di cuenta que no era la única”, agregó.

“Hice mi catarsis, hablé, conté y lloré. Cada madre se acercó cuando fue su momento, me dijeron. Fue muy importante haber dado ese paso. Y surgió la idea de publicar las poesías de Alejandro. Fue impresionante el impacto que causó el libro. Y todo eso es memoria”, finalizó.