Supervivencia de la industria nacional

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En un nuevo “Café para PyMEs”, en la Unión Industrial de GSM, se trató la coyuntura económica

En la tarde de este martes 7, la Unión Industrial de Gral. San Martín (UIGSM) presidida por Norberto Fedele realizó un nuevo encuentro de “Café para PyMEs”, un espacio de encuentro para diálogo y construcción, donde frente a empresarios del distrito se dialogó sobre la situación coyuntural industrial y el impacto en las PyMEs industriales.



En la exposición desarrollada en el encuentro, al que asistió el titular de la Cámara Económica Sanmartinense (CES), Juan Ciolli, se calificó la actual situación como “estabilidad macroeconómica relativa”, con políticas de orden fiscal y monetario que generan mayor previsibilidad.


También advirtieron una “inflación en descenso, pero persistente”, sin embargo, señalaron que “aun así, la inflación erosiona la competitividad y el poder adquisitivo, con el agravante que no baja hace 10 meses”.

Agregaron que “hay un dólar anclado”, que “lleva a un aumento de los costos de producción en cualquier PyME de cualquier cadena de valor”, sumado a “una actividad económica débil”, con “producción industrial estancada, con baja demanda interna”.

“Existen restricciones financieras”, con “escaso acceso a crédito que limita inversión” y finalmente subrayaron el “aumento de las tarifas de energía, tanto de electricidad como de gas”.

Volviendo a la inflación “aún persistente”, se la estimaba en 40% para el 2026, sumada a una presión tributaria que no cesaba y se concluyó que esa situación “genera incertidumbre y limita el crecimiento sostenido”, por lo que “persisten riesgos y limitaciones que impiden una estabilidad completa y sostenida”.



Fedele también expuso notas de medios de comunicación donde señalaban que la inflación superaba las previsiones oficiales con un 33% interanual, antes de detallar el impacto en las PyMEs.

En ese marco, informaron sobre una “producción en caída”, donde la presión tributaria y la falta de estímulos reducían niveles de producción, sumado a la “inversión frenada”, con “incertidumbre y falta de financiamiento que impiden modernización”.

“Empleo en riesgo” fue otra característica de la coyuntura, dado que “la contracción limita nuevas contrataciones y amenaza puestos existentes, además de la competitividad afectada” por los “costos energéticos, logísticos y financieros elevados”.



No dejaron de señalar la “apertura comercial de importaciones y competencia desleal”, por productos importados que complicaba la “supervivencia de la industria nacional”.

Y entre las principales causas de incertidumbre, nombraron la “caída del consumo y las ventas”, la “inestabilidad política y económica”, la “presión de costos y factores financieros” y la “deuda e inestabilidad cambiaria”.

En conclusión, “las PyMEs industriales enfrentan un entorno más estable pero restrictivo, falta de crédito, presión impositiva y débil demanda interna, por lo cual solicitaban implementar medidas de alivio financiero, estímulo a la inversión y fortalecimiento del mercado interno”, entre otras medidas.

“Hoy tenemos, después de la motosierra, manufactura al 53% de la capacidad instalada, 22 mil PyMEs cerradas e industria sin política de desarrollo visible”, concluyeron.