Desde San Martín, la CES considera que la industria PyME está en peligro

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La Cámara Económica Sanmartinense afirma que el proceso de desindustrialización puede eliminar la producción nacional

La Cámara Económica Sanmartinense volvió a manifestar su preocupación por el complejo y adverso presente que atraviesa la pequeña y mediana empresa industrial en San Martín, en la provincia y en todo el país.

“La evidencia está a la vista, está en los números oficiales del INDEC, en los análisis sectoriales y en el nivel de actividad, ventas, utilización capacidad instalada y cierre de empresas: la industria PyME está en peligro” advirtió el presidente de la CES, Juan A. Ciolli.

El referente de la entidad gremial empresaria, que desde mediados del 2024 viene señalando la caída de la producción, la perdida de fuentes de empleo genuino y el crecimiento de las importaciones, indicó: “Las decisiones en materia de Política Económica del gobierno de Milei sólo reflejan la implementación de un nuevo proceso de desindustrialización”. 

En su reunión de directorio, la CES evaluó una serie de casos de industriales locales que han perdido puntos de ventas ante el reemplazo de productos importados. Los rubros más afectados son: ropa y calzado, textil, librería comercial, metalmecánica entre otros.

Por el lado de los comercios y servicios, la caída de ventas y el estancamiento de la demanda del mercado interno también preocupa a la dirigencia gremial empresaria. “No vemos un rubro que muestre una recuperación en sus niveles de ventas. Mientras, todos los comercios se enfrentan a una crisis por la suba de alquileres, los altos costos de servicios públicos y la presión tributaria, es enorme el desgaste e incertidumbre que atraviesa cualquier empresario PyME” afirmó Ciolli.

Además, la CES analizó el reciente acuerdo firmado entre la Argentina y Estados Unidos, al que se agrega el TLC Mercosur-UE. “La política de desindustrialización también se refleja en estos acuerdos comerciales. Ellos tienen plenamente desarrollados los mecanismos para defender sus cadenas de valor; la alta tecnificación y las regulaciones de sustentabilidad, trazabilidad o etiquetado, excluyen a los productos argentinos” expresaron desde la entidad gremial empresaria.

A todas estas medidas se agrega el desfinanciamiento de las universidades y de las instituciones del conocimiento (INTI, CONEA, CONICET, etc.), cuando a nivel global existe una guerra comercial por la disputa de la hegemonía tecnológica, en la misma dirección el intento de privatización de Nucleoeléctrica Argentina S.A., que opera las centrales nucleares de Atucha I y II y Embalse, la ya privatizada IMPSA, que con la CONEA y con INVAP produjeron el reactor modular nuclear CAREM.

Y, además, se suma el Proyecto de Ley de Modernización Laboral, donde no fueron consultados los actores involucrados (trabajadores y empresarios PyMEs de capital nacional)

“Todo esto muestra que se avanza a un país que se ‘inserta al mundo’ como proveedor de materias primas, de origen agropecuario, de minerales (litio, cobre, oro, plata, tierras raras), de nuestras importantes reservas de gas y petróleo, de recursos pesqueros y de un alto potencial de energías renovables (solar y eólica) y como comprador de bienes terminados”, agregaron desde la CES.

“La pequeña y mediana empresa se enfrenta a amenazas que las exceden, ya no se trata de ajustar los márgenes o sostener la empresa y sus puestos de trabajo. Este acuerdo con Estados Unidos, la apertura de importaciones y la competencia desleal entre países y la caída del poder adquisitivo del salario afectan las bases de sustentación de cada PyME. Si el gobierno de Milei no muestra un genuino interés por la industria nacional, tendremos que salir a defender sea y donde sea el tejido socio-productivo que caracteriza a nuestra economía y sociedad” destacó el presidente de la CES.